Un capítulo insólito se vivió en el marco de la LigaPro. La Universidad Católica, siguiendo estrictamente el protocolo reglamentario, se hizo presente en el Estadio Olímpico Atahualpa para encarar su compromiso programado frente al Club Sport Emelec, a pesar de que sobre el conjunto guayaquileño pesaba una suspensión administrativa.
El plantel del «Trencito Azul» saltó al gramado y realizó los trabajos precompetitivos habituales bajo la mirada de los aficionados presentes. Mientras tanto, el Emelec ni siquiera emprendió el viaje desde Guayaquil tras ser notificado por la FEF sobre su inhabilitación para competir en esta jornada debido a deudas pendientes.
Esta situación genera un nuevo debate sobre la organización del torneo nacional, ya que mientras los árbitros y el equipo local cumplieron con la formalidad del encuentro, el rival no apareció, dejando una imagen de incertidumbre sobre los puntos en disputa y la seriedad del campeonato ecuatoriano.
Fuente: Bolavip
