Barcelona SC volvió a recibir un duro golpe. El Ídolo cayó 1-2 ante Macará en el estadio Monumental y la derrota provocó la reacción de un sector de la hinchada.
Tras el pitazo final, varios aficionados expresaron su enojo contra los jugadores. Incluso, algunos hinchas intentaron lanzar objetos mientras el plantel abandonaba el terreno de juego.

La situación obligó a reforzar la seguridad en los alrededores del campo. El ambiente reflejó la frustración de una hinchada que esperaba una respuesta deportiva y que terminó nuevamente decepcionada por el resultado.
La derrota ante Macará representa algo más que tres puntos perdidos. Barcelona necesita reaccionar rápidamente, porque los malos resultados aumentan la presión sobre el equipo y convierten cada jornada en una prueba para un plantel que busca recuperar la confianza de su afición

(CREDITOS DE IMAGENES: DIARIO EXTRA)
